Cortes y abrasiones
¿Cómo tratar heridas pequeñas?
Recuerde lavarse las manos minuciosamente antes de tratar una herida. Cualquier rasguño en la piel significa una alerta bacteriana. Instruya a los niños para que no se arranquen las costras en caso de que empiecen a picar.
Algunos pasos simples para tratar las heridas de los niños
Mantenga la calma y tranquilice al niño asegurándole de que todo acabará bien.
Explique al niño que lo que usted está haciendo podría provocar algo de dolor, pero que pronto se sentirá mejor.
Una herida pequeña pronto cesará de sangrar. En caso contrario, aplique una pequeña presión en la zona con una compresa no adhesiva hasta que cese el sangrado.
Si la hemorragia continúa, aplique más compresas de gasa y mantenga la presión sobre la herida.
Si hay algo incrustado en la piel, no trate de eliminarlo. Esto debe ser dejado a un profesional.
Siempre limpie la herida para evitar infecciones.
Deje la zona seca y, a continuación, utilice un apósito para niños.
Ahora que ha calmado y tratado a su hijo/a, deposite un beso en la zona vendada y diga “ya está, ahora mejorarás pronto”.