Deporte
La venda deportiva que mejor conviene usar depende de las circunstancias.
Para restringir el movimiento articular, utilice un vendaje rígido. El tamaño necesario dependerá de la zona que quiera cubrir. Por ejemplo, para cubrir el tobillo de forma preventiva, utilice un vendaje rígido de 38 mm, o 50 mm de ancho. Para el tratamiento de articulaciones más pequeñas, como los dedos, utilice un vendaje de 25 mm o 12,5 mm de ancho. Para el tratamiento de un hombro, una rodilla o un pie lesionado utilice un vendaje de 50 mm.
Para comprimir y sujetar articulaciones o músculos, utilice un vendaje adhesivo elástico. Para una compresión fuerte después del traumatismo (por ejemplo, un esguince de rodilla) utilice un vendaje adhesivo elástico de 75 mm de ancho. Para la compresión inicial (como en el caso de un esguince de tobillo) utilice un vendaje adhesivo elástico de 50 mm de ancho (prevendaje).
Hay cinco traumatismos deportivos corrientes:
Distensiones excesivas
Las distension del músculo o el tendón puede producirse cuando el músculo está sobreestirado o excesivamente sobrecargado. Esto puede causar la tumefacción del músculo o la rotura de las fibras, como en un desgarro de los tendones isquiotibiales. Puede causar dolor y dificultad para moverse o deambular. Las distensiones suelen curar entre 1 y 6 semanas.
Contusiones
Un golpe directo en el tejido muscular puede dar lugar a lesiones, como en un muslo entumecido (inflamación y hematomas)
Tendinitis
(Inflamación del tendón)
Puede aparecer después de una sobrecarga excesiva. Frecuentemente se debe a un equipo o preparación deficiente, como en el codo de tenis.
Luxación
Ocurre cuando una articulación sufre un traumatismo y uno o más huesos se desplazan de su posición normal, como es el caso de un dedo o un hombro luxado.
Esguinces
Es un traumatismo en un ligamento causado por un sobreestiramiento súbito, como en el esguince de tobillo. Puede causar dolor y dificultad para moverse o deambular.
Los traumatismos graves, como en la cabeza, el cuello y el abdomen, tienen que ser tratados por un profesional, por lo que llamar una ambulancia será normalmente la primera prioridad. Se requiere que una persona tenga una formación médica o de primeros auxilios pertinente antes de poder ofrecer fiablemente su ayuda en traumatismos que comportan riesgo vital.