Fisiología de la piel
Fisiología de la piel
La piel es el mayor órgano del cuerpo. Cubre entre 1,5 y 2 metros cuadrados y constituye casi 1/6 del peso corporal. La piel no sólo proporciona una barrera frente a influencias mecánicas, como presión o fricción, productos químicos nocivos, calor y frío, radiación UV y microorganismos dañinos, sino que también es esencial para mantener el balance hídrico del organismo y la percepción sensitiva a través de receptores de tacto, presión, temperatura y dolor. De fuera a dentro comprende 3 capas funcionales: epidermis, dermis y subcutis.

Epidermis
Esta es la cubierta protectora frente a influencias medioambientales.
Las lesiones limitadas a la epidermis, conocidas como abrasiones, habitualmente curan sin formar cicatriz.
El promedio de su espesor fluctúa entre 0,1 mm y 0,02 mm.
Se renueva cada 28 días a través de una reproducción continua.
No contiene vasos sanguíneos, de manera que cualquier sangrado indica la presencia de heridas en las capas cutáneas inferiores.
Dermis
Se sitúa entre la epidermis y el subcutis.
Es el tejido conectivo, con una red de fibras elásticas en forma de arco y fibras de colágeno de tipo ondulado, que son responsables de la elevada resistencia a la elasticidad y la tracción de la dermis.
En caso de lesión, los fibroblastos presentes en la dermis comienzan a producir nuevas fibras de colágeno tras la lesión, mientras que las fibras elásticas están sujetas a un crecimiento y disminución continuos.
Si una lesion alcanza la dermis y, por lo tanto, afecta a la membrana basal, la curación finaliza con la formación de una cicatriz en la que el tejido conectivo sustituye a las células destruidas.
Subcutis
Consiste en tejido conectivo esponjoso entremezclado con células grasas depositarias de energía, los adipocitos.
Los adipocitos forman conglomerados y se mantienen en la zona por la acción de fibras de colágeno en forma de tabicada.
El tejido subcutáneo almacena nutrientes.
Aisla al organismo frente al frío y absorbe los golpes.
Al estar muy entrelazado con vasos sanguíneos, todo tipo de lesión causa hemorragias importantes.