Última revisión: marzo de 2026
Las heridas forman parte de la vida cotidiana. Cuando estás cocinando, haciendo deporte, trabajando en el jardín o disfrutando del aire libre, los accidentes pueden ocurrir en un instante.
La buena noticia es que muchas heridas, desde pequeños cortes y rozaduras hasta quemaduras leves y ampollas, pueden tratarse sin peligro en casa. Siguiendo una sencilla rutina de limpieza, protección y estímulo de la cicatrización, puedes mantener la herida limpia y dar a tu piel la oportunidad de recuperarse1. En esta guía, aprenderás cómo funciona el proceso de cicatrización de las heridas y cómo tratar diferentes tipos de heridas con la rutina de Hansaplast.















